Director: José Cabada » San Leandro, Ca

Carla Arce hace un doctorado en astrofísica y hace divulgación científica


Cuando Carla tenía que elegir qué estudiar, ella ya sabía que amaba la astronomía y la astrofísica; sin embargo, esas carreras se veían muy lejanas y difíciles de realizar en el Perú —“En las épocas cuando yo estaba en el colegio, las ciencias astronómicas no estaban (ni actualmente están) bien visibilizadas, se ven como algo muy lejano, más como una afición más que como una carrera”. Afortunadamente, el hermano de una de sus mejores amigas estudiaba física y le aconsejó seguir esa carrera porque le permitiría conectarse más fácilmente con la astronomía. Es así como empieza el camino de Carla. Estudió física en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), realizó una maestría en la Universidad de la Laguna en España, y actualmente se encuentra realizando un doctorado en la Universidad de Chile, trabajando en microfísica del polvo circumestelar y polarimetría. Además, realiza divulgación científica en su cuenta de instagram @astrocarlaa.

Hola Carla, ¿en qué momento nació tu amor por la astronomía y astrofísica?

— No recuerdo un punto de quiebre, lo tengo desde pequeñita. Simplemente se podría decir que nací con eso porque siempre supe que quería estudiar el Universo. Ya estando en la PUCP trabajé en el Instituto de Radioastronomía de la Católica (INRAS) donde descubrí que mi pasión era la instrumentación y la observación astrofísica, específicamente, la radioastronomía.

¿Y por qué luego decidiste irte a España y Chile?

Porque España y Chile son grandes potencias mundiales en astronomía observacional. Ellos tienen los mejores telescopios del mundo. En España está el QUIJOTE (Q U I JOint TEnerife CMB experiment), los MAGIC y el famoso Gran Telescopio de Canarias (Grantecan); y en Chile, ALMA (Atacama Large Millimetre Array), que se podría decir es la carta brillante de la radioastronomía actual.


Carla en el observatorio ALMA.

¿Cómo es la experiencia de postular a un postgrado?

Es un poco agobiante, como todo proceso de postulación. Hay que saber presentarse bien en base a tu formación y experiencia. Es como un trabajo, tienes que sobresalir entre los demás postulantes. Para España, yo estaba súper nerviosa porque postulé a la beca de la fundación Carolina y esa beca solamente elige a una persona al año de todo latinoamérica. Yo estaba asustada, sentía que las probabilidades no jugaban a mi favor. Pero lo logré. Creo que lo más importante, sobre todo en las entrevistas, es mostrar tu pasión por tu profesión basada en los hechos. Es ahí donde realmente te conocerán y constatarán que lo que has puesto en tu CV es cierto.

Sabemos que las entrevistas pueden ser algo atemorizantes. ¿Cómo fue la tuya?

Para la maestría no fue una entrevista muy técnica, fue más conocerme a mí, mi experiencia laboral, académica y mis aspiraciones futuras. Para el doctorado sí fue más enfocado en comprobar que dominaba mi tema de maestría, que conocía muy bien mi tesis. Me hicieron preguntas más técnicas, pero nada que quede fuera de mi investigación. Me preguntaron sobre instrumentación, radioastronomía, microfísica del polvo, temas que conocía, así que tampoco fue tan terrible.

¿Cuáles crees que fueron esos factores que te hicieron destacar frente a los demás? Incluso conseguiste una beca

Desde mi experiencia, algo que he visto que pesa mucho son las actividades extracurriculares que realices, como por ejemplo, pertenecer a grupos de investigación, asistir a conferencias, escuelas, talleres, hacer divulgación científica o ser voluntario de algún evento científico. Si bien también se evalúa la trayectoria académica (notas), pienso que lo que hace realmente la diferencia es que muestres que no solo te has centrado en estudiar, sino que has participado en otras actividades. Además, la única forma de descubrir qué es lo que te interesa es probando. Así ganas experiencia valiosa e incluso si estás en un grupo de investigación puedes llegar a publicar artículos científicos. Creo que eso es lo que marca la diferencia. Ser un agente activo.

En medio, Carla junto a Kip Thorne (Premio Nobel de Física)

¿Y cómo describirías estudiar un doctorado?

Para los que nos gusta la investigación, es hermoso, en el sentido de que nos pagan por hacer esto; es decir, es un trabajo por el cual te darán un grado académico al final. Pero es trabajar en lo que te gusta, entonces yo no lo siento realmente como un trabajo. Igual es demandante por el mismo hecho de que no me siento trabajando, y a veces me termino sobreexigiendo. En el doctorado uno mismo tiene que regular sus horarios, porque puede pasar lo anterior e incluso olvidarse un poco de la vida social. Es cuestión de irse adaptando.

Pero también hay otra parte que me gusta mucho, y es que la mayoría de supervisores te aconsejan viajar a conferencias, talleres, workshops y simposios para hacer contactos. Estos viajes suelen ser financiados por la universidad, y como a mí me encanta viajar, ¡es fantástico! Además que conoces a muchísima gente de todos lados y eso es increíble. Esa es la parte recreativa del doctorado.


Carla luego de sustentar su tesis de Maestría.

¡Realmente suena asombroso! Y cuéntanos un poco más a detalles en qué trabajas

Estudio la microfísica del polvo circumestelar a bajas frecuencias. Básicamente estudio los procesos radiativos en las frecuencias de radio originados por el polvo a diferentes escalas de tamaño. Empecé por el polvo que está en el medio interestelar, es decir, el espacio entre las estrellas, y he ido bajando en escalas de tamaño hacia el polvo alrededor de lo que se llama cores, que son aglomeraciones de polvo y gas para la formación de estrellas masivas. Ahora estoy incluso a escalas de tamaño más pequeñas, estudiando el polvo en los discos protoplanetarios. El polvo tiene distintos comportamientos dependiendo de su entorno. Básicamente me he centrado en la emisión de polvo debido a la excitación por un campo de radiación externo hacia una estrella ionizante, como por ejemplo la radiación de fondo ultravioleta. Utilizo telescopios como ALMA en Chile, el VLT en EE.UU., y otros radiotelescopios menores que fueron parte también de la colaboración de EHT (Event Horizont Telescope) que hizo la imagen del agujero negro.

¿Y cómo llegaste a ese tema?

En los radio observatorios básicamente lo que se hace es estudiar la emisión del polvo y gas. Entonces era natural que me dedique a la física del polvo. En la maestría empecé con física del polvo a gran escala, extragaláctico. Ese tema me encantó. Luego cuando llegué a Chile mi idea era continuar ese tema. Mi supervisor había trabajado mucho en eso y además había un posdoc especializado en esa área con quien pude trabajar e incluso publicar un paper. Sin embargo, mi supervisor me aconsejó explorar otras opciones dentro del campo de la microfísica del polvo. Él me aconsejó ir a física del polvo a escala de discos, ahí hay más gente y más ofertas laborales. Hice un balance y apunté hacia lo que es conveniente actualmente dentro de mi campo de especialización. En realidad eso es algo que pasa en todas las carreras.

¿Pero cómo te hizo sentir elegir un tema popular por encima de algo que te gusta? ¿Crees que eso es bueno para la ciencia?

Uno debe elegir lo que le gusta y no verse obligado por el “mercado científico”, pero al mismo tiempo pienso que hay que adaptarse a la realidad. Yo sigo haciendo lo que me gusta que es la física del polvo, solo que lo estudiaré a escalas más pequeñas de tamaño; y ya cuando consiga un postdoctorado, procuraré seguir con mi línea de investigación. En un mundo ideal cada uno debería hacer lo que le gusta para aportar conocimiento diverso, no focalizado. Pero para los que estamos empezando, a veces hay que tomar algunas decisiones y modificar algunas cosas para poder abrirnos paso. Como en toda carrera en realidad. Y como dicen, cuando llegues a ser tenure ya podrás “hacer lo que quieras”. En resumen, hay que balancear.

¿Qué características has podido observar que consideres valiosas, y que estén ausentes en los centros de investigación/académicos peruanos?

En el Perú falta cultura de investigación, tanto en la parte del incentivo económico como en la visión a largo plazo. Yo creo que en el Perú se apoya a la investigación que tiene resultados inmediatos, sobre todo a la investigación aplicada como agrícola, biológica, médica o ambiental, lo cual es excelente, pero si tú le solicitas a una entidad que te financie un trabajo de relatividad cuántica te van a cuestionar la utilidad, ya que no hay un resultado tangible a corto plazo. Yo creo que ese es un gran error, y eso pasa con la astronomía y con muchas otras ramas de la ciencia. Falta esa cultura académica y esa perspectiva de resultados a mediano y largo plazo. Algo que también veo bastante aquí en Chile, a diferencia de Perú, es la colaboración entre universidades. Eso es algo realmente muy importante. A veces se ve que algunas universidades se cierran en sus grupos de investigación y las colaboraciones con otras instituciones son limitadas. En cambio, si hubiera colaboración, el espectro de resultados sería mucho más amplio.

En Chile veo que prácticamente todos los departamentos de astrofísica se conocen y siempre están colaborando. Ir cada uno por su lado no tiene sentido. Si encuentran a un profesor que no quiera colaborar sin razones lógicas es que hace falta cultura académica.

¿Crees que la ciencia y la política deben ir de la mano?

Sí. Los políticos son aquellos que van a tomar decisiones no solo sobre ciencia, sino también sobre economía, leyes, artes, cultura. Entonces, necesitan tener un conocimiento sobre todos estos ámbitos para que puedan tomar las mejores decisiones y así favorecer a todas la áreas del conocimiento y al país. Entonces, hablando concretamente sobre ciencia, si no hay este nexo entre la ciencia y la política, va a ser imposible ese apoyo estatal. Tampoco digo que todos los políticos deban ser científicos, pero deben tener perspectiva, estar bien asesorados por los profesionales y comprender que aunque hay cosas que no dominen, estas son fundamentales para la sociedad. Esa es la idea, que la visibilización de la ciencia forme a los que toman las decisiones sobre cómo se debería manejar mejor las cosas.

¿Y qué tanto crees que han afectado los estallidos sociales a la ciencia en Chile/Perú?

Bueno, sobre el estallido social en Chile el año pasado, afectó principalmente en los horarios para hacer observación debido al cierre de instituciones. Pero en general fue una consecuencia secundaria, porque no afectó al presupuesto de la ciencia ni se perdieron puestos de trabajos. Esto es porque en Chile las entidades científicas están muy bien consolidadas. Muchas son autónomas y hay muy buenos presupuestos asignados; y no solo para investigación, sino también para divulgación. Y como Chile maneja los mejores telescopios del mundo, la ESO (European Southern Observatory), por ejemplo, tiene una filial acá, y también financia investigaciones, eventos y hasta a divulgadores. Es decir, hay inversión seria tanto pública como privada, así que el estallido social no tuvo mayor impacto. En el Perú realmente no sé, porque en realidad la ciencia ya está afectada allá, así que no creo que haya hecho mucha diferencia. La clase política que tenemos desde hace mucho está muy mal. Evidentemente para ellos la ciencia no es un tema prioritario. Así que, sin o con el golpe de estado, igual la ciencia necesita un rebrote. Sé que hay esfuerzos por incentivar a la ciencia en el Perú, pero como digo, se podría mejorar con mayor diversidad en el financiamiento, no solamente en algunas ciencias específicas.

¿Qué te motivó a hacer divulgación científica?

La idea de hacer divulgación en el Perú, sobre todo en astrofísica, la tenía desde hace mucho tiempo atrás, pero por los mil deberes siempre lo postergaba. Pero ahora con la pandemia, tuve algo más de tiempo, aunque igual sigo ocupada la verdad, pero me dije que si no era ahora, no sería nunca. Así que un buen día abrí la cuenta @astrocarlaa en Instagram. No hubo ninguna decisión extrema, solo lo abrí y empecé. Y lo hice porque en mi experiencia en Chile he visto que hay mucho interés por la ciencia, incluso hay divulgadores influencers de astronomía que llegan a un montón de jóvenes. Yo me dije, “esto también falta en Perú”. Porque los jóvenes son el futuro, son los que decidirán si hacer más ciencia, si hacer empresas que inviertan en ciencia, o más. Entonces si a los jóvenes les inculcamos esta cultura académica y científica, van a tener más visión de grandes y podrán hacer un cambio activo. Por eso pienso que la divulgación es importante. A mí me encantaría que hubieran un montón de “influencers” científicos en el Perú.

¿Qué consejos les darías a los estudiantes para que tengan más chances de ingresar a un postgrado?

Si ya decidieron hacer un postgrado, quiere decir que ya eligieron un tema en específico, entonces, como dije al inicio, involúcrense en actividades relacionadas a ese tema y participen en grupos de investigación, pero no solo en su universidad, busquen también profesores de otras universidades y empiecen a colaborar. Así construirán un mejor CV. Las notas son en realidad relativamente importantes, la verdad es que no siempre el que tiene veinte es el que más sabe, en ciencia hay muchos más factores que definen quién es bueno. Así que eso les aconsejaría. Tienen que construir un CV que demuestre a la gente del postgrado que te interesa el tema que has elegido y que has buscado informarte y formarte.

¿Volverás al Perú?

Antes de volver al Perú quisiera hacer un postdoctorado, porque primero, quiero afianzar mis conocimientos, y segundo, quiero hacer más contactos. Cuando vuelva al Perú, quiero volver para aportar, y la manera de hacerlo no es solo buscando el financiamiento, sino también es tener a gente con la cual colaborar en distintos lugares. Esas colaboraciones pueden incluso incentivar a financiamiento externo. Entonces, mientras más contactos uno haga, habrá más colaboración y más posibilidades de empezar un proyecto grande en el país. Espero poder hacer uno o dos postdoctorados, y cuando vuelva al Perú, también espero que las condiciones políticas hayan mejorado.

Carla en el CERN.


por  Los Caminos de Feynman / cientificos.pe

 

 

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